jueves, 19 de octubre de 2017

NUESTRA BIBLIOTECA: RABIETAS

Hace unas semanas recibí un libro nuevo para reseñar de Boolino. El libro que escogí se llama "Rabietas" y lo escogí porque desde hace ya varios meses bebé pingüino está teniendo actitudes de este tipo. Me pareció interesante un cuento que tratase sobre ello porque había visto varios libros, de caracter psicológico y pedagógigo, pero no cuentos para poder leerlos con él y tratarlos de forma amena. 

Es, sin duda, el libro más especial que he reseñado hasta ahora, me ha hecho pensar y reflexionar muchísimo. Me ha encantado!


El cuento está escrito por Susana Gómez Redondo e ilustrado, de una forma maravillosa, por Anna Aparicio Català. Es un libro de tamaño grande y de pasta dura, lo cual me encanta. Y con unas letras preciosas, como si fueran escritas por un niño. 

Trata la historia de un niño y sus padres. Él habla de las distintas formas en las que se puede estar en el mundo: feliz o enfadado. 

Él es feliz cuando, principalemente, sus padres hacen lo que quiere. Entonces su mundo es de color rosa!

Pero hay otras veces en las que, por mucho que insista, sus padres no acceden a hacer las cosas que él quiere hacer. Y es entonces cuando él lo ve todo de color rojo. Explica cómo se siente, qué le hace sentir esa situación y lo que consigue con ello por parte de sus padres. 

Después de esa situación, se calma, piensa y recapacita. Se acuerda de las cosas que sus padres le dicen y entonces vuelve la paz. Y aparece la luz.

Es un cuento maravilloso. Y reconozco que cuando lo leí acabé con los ojos llenos de lágrimas. Porque es tal cual lo estoy viviendo y me hizo pensar y recapacitar muchas cosas. Está escrito con mucha delicadeza y la mezcla del texto con las ilustraciones es fantástica, además utiliza los colores para hacer una metáfora de los sentimientos! Sin duda, un libro muy especial!


Si te ha gustado la reseña y el libro te parece interesante, no dejes de visitar la página del libro en su web! Además, también podrás comprarlo si quieres!!!

https://www.boolino.es/es/libros-cuentos/erizo-y-conejo-el-susto-del-viento/

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Otras reseñas realizadas (Boolino):


- Álex, ¡Basta ya!
- Nimbus, una nube de emociones.
- Quinto grado en Torres de Malory. 
- Yoga con niños. 
- La siesta perfecta. 
- Erizo y Conejo. El susto del viento. 

martes, 17 de octubre de 2017

DE CACHETES Y ENFERMERAS SINVERGÜENZAS

El miércoles fui a mi Centro de Salud a ponerle a bebé pingüino la vacuna de los 18 meses. Como ya he comentado en alguna ocasión, está en una fase de rabietas importantes y su comportamiento a veces no es bueno. Cuando le da por portarse mal, da igual donde estemos: en casa, en la calle o, como el miércoles, en el Centro de Salud.


Cuando entramos en la consulta de la enfermera, bebé pingüino gritaba, quería cogerlo todo y no quería que yo lo tuviera en brazos. Mientras ella preparaba la inyección me preguntó si estaba así todo el día. Le dije que últimamente sí y medio en broma me preguntó si sabía cuál era la solución para ese tipo de comportamientos. Le dije que no. Y ella me respondío haciendo con la mano el gesto de pegar.

Y digo medio en broma porque no puedo creer que una profesional me diga, en serio, que debo pegar a mi hijo para que se comporte bien. Aún así, este es un tema con el que no se debe ni bromear.

¿Cuál fue mi respuesta? Os preguntaréis. Ninguna. No. Lo cierto es que me quedé helada y un poco descolocada con eso. Porque jamás pensé que una profesional de ningún tipo me dijese algo así. Yo soy maestra, trabajo con niños y he visto de todo, pero jamás se me ocurriría decirle a una madre cómo debe educar a sus hijos y mucho menos pegarles para ello.

El miércoles, tras salir de la consulta, lo puse en Twitter y muchos me contestásteis indignados con la situación, con las cosas que vosotroso hubiérais dicho, que hubiérais puesto una reclamación y pedido cambio de enfermera. En este caso no puedo porque no es mi enfermera habitual, ni la de mi hijo. Tenemos asignados un enfermero mucho menos entrometido y bastante más amable, pero a veces se rotan y ayer, creo, fue la primera vez que nos atendió ella.


A posteriori todo es más fácil y ahora se me ocurren muchas cosas que decirle, pero como digo, en aquel momento me quedé bloqueada y no supe qué decir.

No comparto en absoluto que deba pegar a mi hijo un cachete para lograr que se porte bien. Mi hijo tiene 18 meses, es un niño que está dejando de ser un bebé. Está aprendiendo, explorando y buscando sus límites. Yo soy la única responsable en reconducirlo y hacer que sea una buena persona, pero eso no lo voy a lograr gracias a "un cachete a tiempo". No es esa la forma en que quiero educarlo. Y sí, a todos nos puede pasar fruto del estrés, la ansiedad o los estragos de la maternidad/paternidad, y en un momento puntual podemos explotar, reaccionar así y darle un cachete a nuestros hijos. Es algo que no está justificado de ninguna de las maneras pero nadie está libre de ello. Aún así, llevarlo a cabo como tónica habitual, no. Ni lo comparto ni lo entiendo.

Aunque, por supuesto, no voy a meterme en la forma de educar de cada padre o madre. Bastante tengo yo con mis cosas, y de igual forma que no me gusta que me juzguen como madre ni me digan cómo debo educar a mi hijo, yo intento no juzgar ni meterme en la forma de educar de nadie, aunque sus ideas sean contrarias a las mias. El respeto está por encima de todo. 

Me molesta y me entristece encontrarme con una profesional que me diga eso. Yo soy una persona que tiene clara las cosas, sé cómo quiero educar a mis hijos, las cosas que quiero y puedo hacer y las que, bajo ningún concepto, quiero llegar a hacer. Pero puede que mañana esta situación se repita con otros padres que, haciendo caso a lo que le dice alguien a quien se considera una profesional, crean y se convenzan en que tiene razón y que para que su hijo madure y se enderece deben darle algún cachete a tiempo. 

La violencia no está justificada e incitar a ella tampoco. Y mucho menos cuando estamos hablando de bebés y niños pequeños. Creo que cada uno, como madres y padres, hacemos con nuestros hijos las cosas de la mejor forma que sabemos o que podemos, y no debe venir nadie, ni nosotros permitirlo, a darnos lecciones y decirnos cómo debemos hacer para que nuestros hijos sean de tal o cual forma, por muy profesional que sea o por mucha experiencia que tenga.

Si te pasa igual que a mi, reacciona, habla y di todo aquello que yo no supe decir, pero no permitas que nadie, absolutamente nadie, te diga cómo debes educar a tu hijo, y mucho menos así.

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¿Vosotros os habéis encontrado con alguna situación similar? ¿Qué pasó? ¿Os quedásteis en blanco como yo o supísteis reaccionar a tiempo?

viernes, 13 de octubre de 2017

REGALA UNA ESTRELLA CON ETOILEZ-MOI

Cuando pienso en algo original para regalarle a mi hijo o al bebé de un familiar o amigo la verdad es que se me ocurren pocas cosas, porque lo cierto es que, aunque en el mundo infantil cada vez se tiende a innovar más, al final todo es un poco lo mismo y hay pocas cosas que se salgan de lo común.

Por eso cuando conocí Etoilez-moi y supe de la posibilidad de regalar una estrella, la idea me pareció fascinante! Quería una para bebé pingüino!!!


Etoilez-moi es una empresa francesa que te da la posibilidad de comprar una estrella y, además, dedicarla para quién tu quieras. Y lo mejor es que puedes regalar una estrella para la ocasión que tú prefieras: nacimiento, bautizo, cumpleaños, boda, compromiso, San Valentín, Navidad, Día de la madre o del padre e, incluso, para inmortalizar a un ser querido. Son muy versátiles! 

Podéis elegir el pack que más os guste, tienen una gran variedad. Todas ellas incluyen una carpeta con los documentos de tu estrella y la opción de añadir al pack un colgante con forma de estrella y una dedicatoria personal e, incluso, enmarcar el certificado.

  • Estrella fugaz: En sólo 24 horas recibes en tu email todo el pack! De esta forma puedes enviarlo a quien quieras e imprimirlo una y otra vez!
  • Su buena estrella: Es un pack que incluye toda la documentación de la estrella elegida. Ideal para regalar a un recién nacido.
  • Amor eterno/Estrellas gemelas: Son dos opciones que incluye dos estrellas juntas en el cielo. La primera es ideal para parejas y la segunda para hermanos mellizos o gemelos.
  • Estrella memoria: Este pack es para recordar a alguien que ya no está.
  • Mi estrella: Un pack para un cumpleaños, aniversario o porque sí.
  • Estrella para Navidad: Un pack especial para Navidad que incluye una estrella ubicada en la Osa Mayor.

Nosotros hemos recibido una estrella bautizada con el nombre real de bebé pingüino y recibimos una carpeta repleta de documentos:

  • El certificado de registro de la estrella bautizada.
  • El mapa del cielo para localizar su estrella. 
  • El folleto del bautizo de estrellas.
  • La ficha de la constelación elegida.
  • Un poema personalizado.

El certificado de registro de la estrella que recibes está registrado por el International Celestial Repertory (ICR), que es el encargado de registrar las estrellas y da la posibilidad de poner los nombres que cada uno deseen. Lógicamente esto es algo simbólico porque no adquieres la estrella en sí, pero sí te aseguras que esa estrella sólo va a tener el nombre que tú has elegido. Por eso en el certificado aparecen datos como la estrella que has adquirido, el nombre que has elegido para ponerle, la constelación en la que está y el número de identificación.

Nuestra estrella está ubicada en la constelación de la Osa Mayor, aunque a mi no me resulta muy fácil reconocerla me alegro que esté en una constelación tan conocida porque seguro que así mi hijo podrá encontrarla mejor. Además, también viene incluído el mapa del cielo con la constelación y las estrellas que la forman, para encontrarla mucho mejor!

Me parece un regalo muy original y que puede hacer mucha ilusión al que lo recibe. Es algo más inusual pero bonito. Ahora mi hijo tendrá un regalo eterno y tan sólo tendrá que mirar al cielo para saber que está ahí! 


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¿Vosotros conocíais la existencia de este tipo de regalos? ¿Qué os parecen?

(Post patrocinado)

miércoles, 4 de octubre de 2017

NUESTRA BIBLIOTECA: LA HORA DE RONCAR

Cuando recibí este libro de manos de Penguin Ramdon House y lo leí, no pude evitar reirme. Y es que es muy original!

El cuento, escrito por Vanesa Pérez Sauquillo y Sára Sánchez, se llama "La hora de roncar" y pertenece a la colección "Grandes Pasitos". Una colección que comprende una serie de libros en forma de cuentos, llenos de humor y ternura, que han sido elaborados para acompañar a nuestros hijos en los grandes logros de sus primeros años y guiarles a través de su camino a la autonomía.

  
El cuento está protagonizado por una serie de animales, que suelen ser los protagonistas favoritos de los niños más pequeños. 

Los animales del cuento viven en una granja y llegada la noche el granjero les indica que tienen que ir a dormir. Cada uno de ellos hace su rutina habitual para antes de acostarse. 

El cerdito que no quiere dormir sucio se baña antes de acostarse. Pero cuando está durmiéndose un ruido le despierta. ¿Un ronquido?

Lo mismo le pasa a la vaca que tiene que cenar par dormir más agustito. Y al caballo, que cepilla sus grandes y blancos dientes.

También le pasa a abeja que debe peinarse su pelo de color miel. Y al pato que  
baja la persiana y desea buenas noches a todos.
Igual le pasa a la oveja que, para dormir, se pone su pijama nuevo, con estrellas que brillan! Y al gallo, que le canta una nana a sus pollitos. 

También al perrito, que le acaban de leer un cuento. Incluso le pasa al lobo, que quería darle un besito al resto de animales... 

Pero, ¿Qué ruido es ese? ¿Un ronquido? Y ¿Quién ronca así? 

Sin duda, un final que te sorprenderá y no te dejará indiferente!


Si te ha gustado la reseña y el libro te parece interesante, no dejes de visitar la página del libro en su web! Además, también podrás comprarlo si quieres!!!
https://www.megustaleer.com/libro/la-hora-de-roncar-grandes-pasitos-album-ilustrado/ES0151075
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Otras reseñas realizadas (Penguin Random House):

- Paw Patrol. Cuaderno de Vacaciones.
 
 (Post patrocinado)

lunes, 2 de octubre de 2017

PAPELEO TRAS EL PARTO

Cuando nació bebé pingüino y nos dieron el alta también nos dieron un montón de papeles. Que si certificado de nacimiento, certificado de parto, recetas para mí, recetas que debía pedir para él a su pediatra, su cartilla de salud, mi cartilla de embarazo... Organizar todo el papeleo que nos hacía falta era un poco caos cuando lo único que quería era irme a casa y estar tranquila con mi bebé durante muchos días. Pero no, había que formalizar su nacimiento. Y en eso, como en otras muchas cosas, la sociedad no espera.

Siempre que hablaba o leía a otras mamás hablar sobre el tema del papeleo tras el parto notaba cierto agobio sobre ello. Que si los plazos son muy cortos, muchas cosas que entregar, bebés que lloran y demandan... Así que, como comprenderéis, me enfrentaba a ello de la misma manera. Sin embargo, mi experiencia fue muy positiva.



  • ASIGNACIÓN DE PEDIATRA Y PRIMERA CITA EN EL CENTRO DE SALUD.

Cuando estaba embarazada a iba a las consultas de mi Centro de Salud, me insistieron mucho para que, en cuanto mi hijo naciese, pidiese cita para la primera visita con la pediatra y para hacerle la prueba del talón, que debía hacerse allí entre el 3-5 día (salvo que se hiciese en el hospital directamente, por estancia prolongada o por cesárea). Me insistieron mucho en que no lo dejase de más porque en mi Centro de Salud había muchos niños y las citas estaban satudadas. 

Así que en cuanto nació bebé pingüino, mientras esperaba a que me dieran el alta, mi padre se acercó a pedir la cita. Como es un pueblo pequeño y nos conocen, no hizo falta nada más. Le dieron un papel donde constaba su número de la seguridad social, su fecha de nacimiento, el domicilio habitual, la pediatra que se le había asignado y algunos datos sobre el tipo de cobertura sanitaria que le correspondía. Con este papel podía ir sin ningún problema a su primera cita a la pediatra, aunque lógicamente aún tenía que ir al INSS a formalizar su nacimiento.

  • REGISTRO CIVIL => LIBRO DE FAMILIA.

Cuando mi hijo nació aún no estaba vigente en todos los hospitales el tema del registro, aunque sí que me dieron un papel con la información de nacimiento de mi hijo para facilitar el papeleo cuando fuera al Registro Civil.

Un par de días después de recibir el alta, un amigo vino a casa y nos comentó que algún amigo suyo había tenido que ir dos o tres veces al Registro sobre las 6 de la mañana porque daban muy pocas citas y se quedaban sin ellas. Aquí me entró un poco de desesperación y es que para hacer todo esto hay unos días de plazo que, entre unas cosas y otras, vuelan. Y además, al ser monoparental, tengo que acudir yo sí o sí, no puedo delegar en otra persona. Aunque sí para pedir la cita. Y aquí fue, otra vez, mi padre. El pobre estuvo desde las 7 de la mañana esperando a que abriesen. Lo hicieron sobre las 8 y le tocó la última cita de la mañana para inscripción de nacimiento. No repartieron más de 4 citas para eso. Desde que me llamó hasta que llegué ahí pasó una hora! Era la primera vez que salía de casa con bebé pingüino y ya sabéis: vestirlo, teta...

Cuando llegué acudí al mostrador y me dieron un papel que debía rellenar. Allí había una encargada con cara de amargada. Le pregunté si me hacía falta algún papel en el que constase que no había padre, y le expliqué que mi hijo era de FIV. En ese momento la chica me miró con mala cara y gritando me dijo que no y que a ella le daba igual si era por FIV o no. Fue muy borde. Me fui a otro lado a rellenar el papel que me habían dado y un rato después fue mi turno para entregarlo. Por suerte, me atendió otro hombre más amable. Y me dijo que, efectivamente como yo pensaba, tenía que firmar una declaración jurada en la que constara que no había padre. También me informó, aunque yo ya lo sabía, que podía invertir los apellidos de mi hijo si quería. Una vez lo tuvo todo, me hizo repasar muy bien todos los papeles. En resumen, los papeles que necesité fueron: mi DNI, el certificado de nacimiento expedido en mi hospital, el formulario que me proporcionaron allí y la declaración jurada en la que constaba que no había padre.

Salí de allí súper feliz con mi libro de familia!

  • INSCRIPCIÓN EN LA SEGURIDAD SOCIAL.

Cuando salimos del Registro Civil fuimos a desayunar porque bebé pingüino pedía teta. Como estaba tranquilo y al lado estaba el Instituto de la Seguridad Social, decidimos acercarnos para informarnos de lo que necesitábamos, aunque realmente ya lo sabíamos e incluso llevábamos todos los papeles, que básicamente eran el libro de familia, mi tarjeta sanitaria para incluirlo como beneficiario y un impreso de afiliación del bebé en la SS, que era igual que el papel que le habían dado a mi padre en el Centro de Salud el día que fue a decir que había nacido. Para nuestra sorpresa no sólo nos informaron sino que nos dieron cita para ese momento. Me dieron un papel que debía presentar en mi Centro de Salud, un documento acreditativo del derecho a asistencia santaria, para que me enviaran a casa la tarjeta sanitaria que llegaría en unos 15 días. Efectivamente, llegó en un par de semanas. Con este papel también se regulaba su derecho a recibir asistencia sanitaria en ese Centro y la asignación de pediatra que me hicieron al nacer.

Allí también aproveché para informarme sobre las ayudas a familias monoparentales y me informó sobre una ayuda que había de 1000€ directos. Una prestación por nacimiento que se daba en casos de familia numerosa, hijo de madre discapacitada o familia monoparental. Me dió el formulario y me dijo todos los documentos que me hacían falta. También me dió cita para otro día. Fue también un trámite muy rápido. Esta ayuda tiene un límite de ingresos, en mi caso estaba en paro y no estaba cobrando así que me lo dieron sin problemas. 

  • EMPADRONAMIENTO.

Nuestro Ayuntamiento está al lado del INSS así que mi madre y yo nos envalentonamos aprovechando que bebé pingüino seguía durmiendo. Decidimos aprovechar para empadronarlo, que era el último papeleo gordo que quedaba. Allí fue todo un poco más lento porque había mucha cola pero una vez nos atendieron fue muy rápido también. Me dieron un volante conforme estaba inscrito en el domicilio familiar pero para otros trámites, como el DNI, tuve que volver para solicitar un certificado de empadronamiento. Ahora, no sé por qué, ya no dan directamente el certificado si no que se tiene que solicitar expresamente. Para inscribirlo es únicamente necesario en DNI de la madre o padre pero para solicitar un certificado (cuya validez es mayor) tienes que aportar los DNI de todos los miembros de la unidad familiar.

  • DNI Y PASAPORTE.

Hacer el DNI y el pasaporte no es algo obligatorio, pero aproveché que yo tenía que renovarme el DNI para hacérselo a él. Una vez allí, pensé que por qué no hacerle el pasaporte también. No tenía cita pero me dijeron que no había problema, que me lo hacían igual. 

Para el DNI de bebé pingüino hacía falta una foto de carnet, un certificado de empadronamiento y un certificado literal de nacimiento expedido por el Registro Civil. Con este último documento tuve una mala experiencia. Lo solicité por internet, para ahorrarme las colas, y aseguraba que llegaría en 15 días. Nunca llegó, así que tuve que ir yo misma al Registro Civil a solicitarlo. No le tomaron ninguna huella al ser tan pequeño pero el policía encargado sí que comprobó físicamente que bebé pingüino correspondía al bebé de la foto. En el caso del pasaporte me pidieron una fotocopia del libro de familia, por el tema de no tener padre, me dijeron que tenían que constatar que era cierto. Imagino que ese tema está ahora muy controlado. Si se hace el pasaporte de forma aislada hay que llevar una foto de carnet y el DNI del bebé.

Yo vivo en un pueblo pequeño y aún así había bastante demanda para hacer tanto el DNI como el pasaporte, por eso se suele aconsejar que se coja cita con bastante tiempo previo. De hecho, no lo hice en mi pueblo sino que fui a la capital porque adelantaba varias semanas el papeleo. La forma más cómoda es a través de la plataforma digital, es bastante fácil de usar y tiene la ventaja de que puedes optar por la localidad que tú prefieras y en el horario que más te interese. Además, puedes solicitar hacer sólo el DNI o ambas cosas y también puedes escoger si sólo quieres una cita para ti o si quieres una cita múltiple, para algún acompañante, como fue mi caso. 

Tengo que reconocer que para mi, todos estos trámites, fueron algo sencillo y bastante rápido. Pero antes de ello tuve mucho agobio pensando en que pasaría días y días para poder tenerlo todo. Me daba miedo que bebé pingüino llorase, lo pasase mal de aquí para allá, porque tenía muy poquitos días de vida y lo que menos merecía era estar de oficina en oficina. Es algo que hay que hacer, lógicamente, pero deberían permitirnos plazos algo más amplios. En mi caso fue un parto muy bueno y, a pesar de la episotomía, con una recuperación aún mejor, pero puedo entender una mamá con una cesárea, por ejemplo, lo mal que debe pasarlo en estos momentos. Además, como he dicho, al ser monoparental, me obligan a ir sí o sí a todo y creo que habría que poner un sistema en el que se pudiese delegar con algún tipo de documento en algún otro familiar. Yo reconozco que a mí me hacía ilusión ir a todo, porque eran los primeros pasos en la vida de mi hijo, pero no todas estamos en las mismas circunstancias ni nos encontramos igual de bien y los plazos nos limitan mucho.

En mi caso, al final resultó que el tema de los papeleos no fue para tanto. Pude hacerlo todo en una mañana. Salvo en DNI y el pasaporte pero, como digo, esto no era un trámite obligatorio sino optativo. Bebé pingüino se portó genial. Estuvo todo el rato durmiento y sólo se despertó a media mañana para desayunar. Lo que parecía un día de prisas y estrés se convirtió en un día especial en el que, por fin, presentaba a mi hijo al mundo! 

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¿Y tú, cómo llevaste el tema de los papeleos? ¿Se te hizo un momento especialmente duro o fue más fácil de lo que pensabas?

miércoles, 27 de septiembre de 2017

NUESTRA BIBLIOTECA: LOS DIMINUTOS EN CASA

Hoy traigo otro libro muy divertido gracias a SM. Esta vez está destinado a los más pequeños: "Los diminutos. En casa"

El libro es muy divertido y muy colorido, perfecto para que los más pequeños vayan descubriendo y conociendo las distintas estancias de la casa.


En el cuento, escrito por Bettina Paterson, aparecen 6 personajes: Nico, Leo, Guille, Tina, Susi, que son niñas y niños disfrazados de animales y Lola, una gatita.

Todos ellos viven juntos en la misma casa y realizan distintas actividades en ella. Algunos cocinan, otros comen. Algunos limpian y otros juegan. Cada uno realiza una actividad distinta, pero al final del día todos se van a dormir.

A través de preguntas, en cada página, nuestros peques tienen que averiguar dónde están los personajes o los objetos que se han perdido. Por ello en cada hoja hay grandes dibujos y varias pestañas donde pueden haberse escondido y que hará que estén muy entretenidos.

Es un cuento muy ameno, con un texto muy corto que da pie a que nuestros hijos se diviertan buscando y encontrando entre las estancias de la casa. Además sus hojas son de cartón grueso lo que facilita su manipulación entre las manos más pequeñas.

Un libro ideal para pequeños lectores. Para que tomen sus primeros contactos con los libros de la forma que más les gusta a ellos, jugando!


https://es.literaturasm.com/

Si te ha gustado la reseña y el libro te parece interesante, no dejes de visitar la página del libro en su web! Además, también podrás comprarlo si quieres!!!
  https://es.literaturasm.com/libro/casa
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Otras reseñas realizadas (SM):

- ¡No hay nada!
- Retrato de la familia Pinzón

(Post patrocinado)

lunes, 18 de septiembre de 2017

CONFERENCIA LUCÍA MI PEDIATRA: EDUCAR DESDE LA TRANQUILIDAD

Antes del verano, y gracias a una amiga, supe que Lucía, mi pediatra venía a mi ciudad a dar una conferencia. En principio la idea me gustaba. La sigo por las redes sociales y me gusta lo que dice, es bastante coherente con mi forma de pensar. Me apunté a la conferencia sin saber de qué trataba y mi sorpresa fue gigante cuando leí el título: "Educar desde la tranquilidad", algo que me estaba fallando desde hacía un tiempo y es que bebé pingüino a sus, entonces, 15 meses era bastante terremoto y ya llevábamos algún tiempo con una fase de rabietas importantes. 

Así que cogí mi libreta y me dispuse a prestar muchísima atención. Fue muy fácil porque Lucía es muy carismática. Engancha desde que comienza a hablar. Fue una conferencia muy instructiva pero también muy emotiva, con muchas risas y llenas de anécdotas familiares que la hacía mucho más amena. 

Y todo esto fue lo que ella nos explicó:

 

Cuando decidimos ser madres, todo se centra en buscar información para hacer las cosas lo mejor posible, surgen los miedos, las dudas... y ésto hace que no disfrutemos de nuestros hijos al 100% en sus primeros años. Cuando éstas sensaciones pasan, nos damos cuenta que esos miedos no son nada! pero para ese momento ya hemos perdido un tiempo muy valioso que no vuelve.

1 - SENTIMIENTO DE CULPA DE LOS PRIMEROS AÑOS.

Como he dicho, entramos en la maternidad con un sentimiento de culpa que nos arrasa los primeros años. Un sentimiento que empieza en el post parto. Y es que nadie nos habla de él. Es algo así como un túnel oscuro en el que nos sentimos desbordadas por la situación. Nos sentimos solas, frustradas... Y nadie nos explica que esto es algo muy normal. De ahí la importancia de la educación emocionales en las clases preparto. 


Esta situación y este sentimiento suele durar unos 2-3 semanas. Luego, progresivamente, debe ir desapareciendo e ir a mejor. Es importante que si ésto no es así se pida ayuda a un profesiona porque podríamos estar hablando de una depresión postparto. Algo de lo que tampoco se habla mucho. 

2 - FASE DE ENAMORAMIENTO.

Tras superar esa primera fase algo difícil llegamos a una fase mucho más dulce. La de enamoramiento de nuestros bebés. No queremos separarnos de él y vamos a todas partes con él. 

Es un periodo en el que siempre hay alguien que mete el dedo en la llaga haciendo instromisiones sobre nuestra forma de criar y educar. Por ejemplo: "¿No le das el pecho?" Pero no todo es opinable. Lo que cada uno decida en su casa sobre cómo educar y criar a su hijo debe hacerte feliz a ti y a tu familia. No debemos permitir comentarios de este tipo, ni juicios! Aunque a veces estos comentarios vengan de un familiar. Nadie tiene derecho a juzgar tu maternidad. Es importante frenar los comentarios que hacen daño. Por favor: opiniones constructivas!

3 - NO JUZGUES Y NO SERÁS JUZGADA.

Y en relación a lo que comentaba antes pasamos a la siguiente pase. La importancia de no juzgar, igual que no nos gusta que nos juzguen a nosotras. El juicio es el mayor impedimento de la escucha porque cuando juzgamos a otros, dejamos de escuchar. Salir del bucle: prejuzgar, jugar y sentenciar.


Es muy importante escuchar a nuestros hijos con los 5 sentidos. Pero no vale cualquier escucha. Debe ser una escucha activa. Obviamente no podemos escucharlo todo, pero es importante saber seleccionar y escoger los momentos adecuados como en el desayuno. Importancia de la atención y escucha plena y de calidad en los momentos adecuados.


4 - SU PRIMER CATARRO.

Cuando nuestros hijos se resfrían o se ponen malitos volvemos otra vez a una etapa de miedos. No debemos angustiarnos con ello. De hecho, a los niños se les llama mocosos porque suelen tener muchos mocos siempre. Esto no es motivo para perder la tranquilidad. 


Debemos, en este punto, conocer los tipos de infecciones:
  • Víricas: gripe, gastrointestinales, diarrea, virus, catarros, varicela...
  • Bacterianas: infección de oídos u orina, anginas...
 La diferencia entre ambos tipos está en el tratamiento: las víricas no se tratan con antibiótico. Es difícil, a veces, diferenciar los tipos de virus porque nos encontramos ante más de 200 tipos con síntomas y tratamientos iguales.

Es importante recordar que la función de la fiebre es la de mecanismo de defensa del organismo ante agentes extraños. Por tanto, la fiebre está en el bando de los buenos. El cuerpo detecta un virus y sube la temperatura del cuerpo para frenarlo. Por ello es necesario que no tratemos la fiebre. Lo que debemos tratar es el malestar del niño. Si éste tiene 38,5º de fiebre pero está activo y bien, no hay que hacer nada. El problema vendría si estuviese apagado o apático. 

Por otro lado, tampoco tenemos que tener miedo a los mocos. La función de los mocos es la de mecanismo de defensa. En el moco se "pegan las cositas". Es decir, es un sistema de vehiculización de gérmenes. Los mocos son una reacción a algo que ocurre y, en ocasiones, puede haber fiebre también. 

La media de catarro en un niño saño oscila entre 6-7 infecciones por año. No pasa nada, no hay problemas de salud por ello y no hay que preocuparse. La evolución normal es: 3 días de fiebre + 7 días de mocos + 14 días de tos. Y, como he dicho antes, no se trata con antibióticos.

Es importante no suministrar anticatarrales, antidescongestivos y mucolíticos porque no hay eficacia demostrada en menores de 6 años y en muchos casos puede estar hasta contraindicado. De hecho en algunos países ni los venden en estre tramo de edad.  

Los pasos a seguir para su cuidado deben ser:
  • Lavados nasales para mover el moco.
  • Si hay molestias: dar apiretal o dalsy.
  • Pultualmente se puede dar algún jarabe si la tos es muy fuerte y no les deja dormir. Por la mañana se levantará con más tos porque la hemos bloqueado por la noche.
  • Hidratar mucho. 

¿Cuándo debemos preocuparnos entonces? Sólo en estos casos:
  • Bebé menor de 6 meses que tiene fiebre (debido a su sistema inmunológico pobre)
  • Niños entre 6 meses y 2 años que tienen fiebre más de dos días.
  • Niños mayores de 2 años que tienen fiebre más de 3 días (que es lo que suele durar un catarro).

¿Qué hacer ante esta situación?
  • Si el niño está activo, juega y hay color no hay que preocuparse. Tiene buen estado general.
  • Si el niño respira agitado hay que mirar si hay fiebre. Si la hay no debemos preocuparnos por la respiración acelerada ya que es un mecanismo de defensa de la fiebre. Debemos darle antitérmino y si la fiebre persiste entonces sí acudiremos al médico.
  • Si aparecen manchas y al estirar la piel desaparecen no pasa nada, se irán pronto. Si, por el contrario, no se va, debemos ir al pediatra porque se trata de un virus.

En relación a los primeros catarros de nuestros hijos sacamos la conclusión de que nuestros padres eran más pacientes, nosotros somos más impulsivos.

5 - SU PRIMERA GASTROENTERITIS.

¿Cómo actuar ante una situación de gastroenteritis con nuestros hijos?

Si hay vómitos y diarreas no hay que dejarlos en ayunas porque se deshidrata. Cuanto antes les demos de comer y beber antes de recuperan. Podemos darles agua o suero oral desde el primer instante y poco a poco, parando entre vómitos. Si vemos que va tolerando el líquido podemos probar a introducir algo de comida, alternándola con líquido. Si lo hacemos así, poco a poco (y con mucha paciencia) se mejorarán y evitamos visitar urgencias.

La OMS recomienda un máximo de 20 gr de azúcar al día. Por tanto no debemos darles bebidas azucaradas en estas situaciones ya que no reparan sino empeoran, creando una diarrea osmótica provocada por el azucar. 


Actualmente ya no es necesario dar agua de arroz, zanahoria y pescado hervido. Ya podemos darle de todo, igual que lo que comemos nososotros, teniendo un poco de sentido común dada la situación. 

Resumiendo: Podemos darles de todo en pequeñas cantidades, alternándolo con agua y suero y evitando el azúcar. 

6 - SU PRIMERA RABIETA.

Llegamos al punto que más me interesaba y del que más aprendí. Es algo sobre lo que tampoco se habla. Nadie te cuenta estas cosas, no te dan información.


 Para entenderlo debemos saber que el cerebro se divide en dos partes:
  • Superior: relacionada con cómo funcionamos la mayor parte del tiempo. Trabajamos con esta parte contínuamente.
  • Inferior: relacionada con las emociones primarias e instintivas. Es con esta parte con la que funcionan los niños porque la parte superior la tienen aún muy poco desarrollada.

Por tanto para los niños todo es el "aquí-ahora", deseo puro, de la risal al llanto. A medida que crecen el cerebro superior va creciendo también (no termina de desarrollarse hasta los 18-20 años), siendo la adolescencia una etapa en la que vuelve a trabajar el cerebro inferior. Por tanto, si están rabiosos no van a atender a nuestos razonamientos por mucho que insistamos.


Es aquí cuando Lucía habla de un término que me pareció muy interesante: el secuestro emocional, que anula la razón. Y es que a los adultos nos pasa que cuando vamos de la parte inferior del cerebro a la superior nos damos cuenta de que hemos cometido un error. Esto es algo que a los niños les pasa mucho. Por muchos razonamientos que les hagamos ellos no entienden algunas cosas porque su razón está anulada, están secuestrados emocionalmente. Y es ahí cuando surgen las rabietas.


En el desarrollo normal de un niño suelen darse entre los 2-4 años. Es cuando están forjando su carácter y personalidad. Pero a pesar de este márgen estándar es un tramo muy limitado que en verdad suele ser mucho más amplio. Por tanto hay niños con 15 meses que ya tienen rabietas y otros con 8 años que también. Es más, como he comentado, en la adolescencia se repiten.

Estas rabietas son buenas porque no queremos niños sumisos. Ellos, con sus rabietas, muestran sus intereses. En general, los niños que tienen temperamento y carácter son más felices que los niños sumisos, lo que pasa es que, de cara a los padres, cuesta más llevarlos y hay que tener más paciencia.

Por tanto, es importante educar desde la tranquilidad. Darles márgen para que exploren y sean autónomos. No perderlos nunca de vista, pero darles espacio marcándoles el camino. Es nuestra mayor responsabilidad. A veces este camino será más amplio y otros más estrechos pero debemos marcarles el límite porque si no, no funciona. Si tú, como madre, no pones el límite, lo pone él. Será tirano y autoritario. 


Pero ¿si es tan importante marcar límites porqué nos cuesta tanto? Porque nadie nos lo ha explicado. Ni la importancia que tiene. 

¿Cómo gestionamos las rabietas?
  • Desde el optimismo porque es algo bueno para ellos.
  • No debemos dejar llorar a los bebés, pero si tienen 3-4 años no pasa nada. 
  • No debemos darle tanta importancia a las cosas que no la tienen, como las rabietas, porque a ellos los confundimos.
Cuando un niño detecta una situación de peligro lo primero que hace es mirar a sus padres. Si éstos le transmiten tranquilidad, el niño se relaja. 

¿Cómo se ponen los límites?
  • Hay que ser firmes, directos y no dar explicaciones.
  • Mostrarnos cálidos con ellos. No hace falta gritarles, sólo subir un poco la voz.
  • Lo que le digamos debe ser adecuado a su edad. Ellos lo entienden todo, sólo debemos adaptar la información a la edad de nuestros peques. No debemos hablar a los bebés como si fueran adultos, ni a niños más grandes como si fuesen bebés. Es algo importante que se nos suele olvidar.
  • No juzgar al niño sino su comportamiento. Nos quejamos de que no se etiqueta y luego somos nosotros los que etiquetamos a nuestros hijos. Es decir, no atacar a su ser, hace daño a su autoestima.
  • Expresar lo que sientes. A ellos les importan tus sentimientos.
  • Pregunta qué ha ocurrido. Dar la oportunidad de que el niño se exprese.
  • Utilizar la ironía (a partir de 5-6 años) le hace tomar conciencia.
  • No le compares. Es malo para su autoestima y le hacemos pequeñito.
  • Es importante hacerle pensar con preguntas abiertas que no se respondan con sí o no.
  • Sé positivo!

¿Qué ocurre cuando todo esto no funciona?

Cuando nada de esto funciona es importante convertir tus necesidades en su necesidad y evitar los castigos porque no funciona. Además, podemos seguir unas pautas:
  • Mantener la calma. No utilizar su mismo tono de voz.
  • Ponerse en su lugar (Ejemplo: "Comprendo que quieras...")
  • Marcar el límite (Ejemplo: "Las paredes no se pintan")
  • Ofrecer una alternativa y permitir que elija ofreciéndole dos caminos: uno positivo y otro negativo, para que elija el camino positivo.
  • Y si no acepta, llevar las consecuencias hasta el final. Estas consecuencias deben ser a corto plazo porque a largo plazo no funcionan.

Es importante que los dos padres estén a una. Si uno regaña, el otro debe callar o ayudar. Si no está de acuerdo es mejor hablarlo en privado pero no delante del nino. Por supuesto, se deben respetar las decisiones.


Rabietas en las que no sabes ni lo que ha pasado.

A veces pasa que de repente el niño está enrabiado y no sabes qué ha pasado! En estos casos es importante mantener la calma para analizar qué ha pasado y mantener contacto con él, porque nosotros somos su entorno más seguro. 

Los más pequeños, a veces, no toleran el contacto físico por eso, en este caso, debemos alejarnos para que se tranquilicen. El secuestro emocional dura unos minutos, no es eterno. Cuando acaba, suelen buscar a su madre o a su padre y cambia el llanto, es distinto. Entonces es cuando hay que abrazarlos y besarlos para calmarlos y preguntarles qué ha pasado.


Es importante no culpabilizarse por no llegar a todo porque nuestros hijos son felices con lo que nosotros le damos. La maternidad es enseñar. Lo que a ti te funciona es perfecto para ti, le pese a quien le pese. Pero si no funciona, es el momento de cambiarlo. Nuestras madres no solían quejarse tanto. Además, lo que funciona con un hijo no tiene porque funcionar con el otro porque cada uno es distinto. No debemos educar a distintos hijos de la misma forma. Para cada uno una cosa es más importante que para el otro.

Ten en cuenta que:
  • Tu hijo no nació para cumplir tus sueños.
  • Tu hijo no es un "mini-tú"
  • Acéptale como es y acéptate tú como eres.

Porque nadie dijo que esto fuera fácil!


Como véis, la conferencia dió para mucho. Para terminar nos puso un vídeo muy emotivo en el que nos explicaba, a través de una vivencia personal, porqué decidió ser pediatra. Sin duda fue una gran tarde! A terminar hubo turno para la firma de libros. Yo, que no los tenía, aproveché para comprarlos y que me los dedicase. Y aunque aún no los he leído, la temática es muy similar a la de la conferencia, lo cual me parece muy interesante. Muy recomendable!